Mi esguince y yo.

Mis piesHace 21 días que me hice un esguince que me ha cambiado la vida y mi filosofía ante la vida.
El día que me hice el esguince estaba corriendo por el río (exactamente en el tramo 11, no se me olvida) cuando sin darme cuenta pisé entre dos baldosas, una que estaba y la otra que no, seguramente si hubieran estado las dos hubiera sido mejor para mi pie, nada más tener el esguince me puse pálido y con angustia. Los camareros de un bar cercano me ayudaron bastante y me dieron hielo y dos sillas una para sentarme y otra para mi pie.
El caso es que se me hinchó un montón un poco más que en la foto del artículo - la foto del artículo es de hoy, exactamente 21 días desde el accidente - . Vino la ambulancia, dado que me veía incapaz de subir las escaleras para salir del río. En la ambulancia fui al hospital, tampoco se me olvidará que había fútbol, y en ella me cortaron el calcetín y me dijeron que había dos opciones:
  • Esguince de grado 3.
  • Rotura.
Finalmente fue un esguince y en el hospital me escayolaron.
La semana siguiente al esguince tenía dos viajes programados uno de trabajo y otro con los amigos a Munich. Me he planteado en alguna ocasión que hubiera pasado si no hubiera pasado, pero creo que he aprendido más teniendo el pie como lo tengo. Ahora solo tengo ganas de poder tener una vida más o menos normal y hacer las cosas que solía hacer. Me imagino que no podré correr durante un tiempo, pero que más da, lo importante es poder andar. Ahora entiendo a las personas que no pueden andar y realmente me doy cuenta de lo importante que es la vida y poder desplazarte.

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